martes, 29 de octubre de 2013

Monederos y neceseres para todos los gustos

¡Hola!

Para esta semana una entrada para enseñaros algunos modelos de monederos y neceseres que todavía no habíais visto, casi todos encargos. Espero que os gusten. Yo he disfrutado muchísimo haciendo todos y cada uno de ellos.

El primero, con telas de Tilda, fue un encargo de Marta, que quería un neceser grandecito para el bolso y lo quería con la misma forma que tenía el que ella llevaba en ese momento, más bien cuadrado, un "boxy pouch". A ella le encantaron las telas Tilda la primera vez que las vio, son románticas y dulces, como ella, así que lo tuvo muy fácil para elegir. Y para mí, debo decir que fue todo un reto, el diseño no es el más fácil, para que quede bien hay que ser muy preciso en la aplicación de la técnica, pero creo que esto es como todo, con la práctica seguro que consigo hacerlos mejor y más rápido. 



 

El siguiente es un monedero similar a otros que ya habéis visto: con boquilla metálica de perlas gordas, pero en este caso, por las características del encargo, tenía que tener un ligero aire "retro" así que opté por estas telas también de Tilda, bolas rojas y botón de topos para darle el toque final. 



El que viene ahora fue un encargo de Nuria, ella es muy moderna, no quería nada ñoño. Buscaba un neceser también grandecito donde le cupieran sus pinturitas y demás.... le enseñé esta tela que ya conocéis, la visteis aquí  y ella me dio carta blanca. Y así es como quedó. Debo decir que me costó mucho desprenderme de él, me gustó tanto el resultado que me arrepentí de no hacerme otro igual para mí... 

 



Es el turno de un monederito más pequeño y funcional, algo con la misma forma que ya habéis visto antes, lo justo para llevar las tarjetas y algunos billetes y monedas... Pero esta vez con telas japonesas de kimono. Duró menos que un suspiro... no era ningún encargo, lo hice como muestra... Me lo llevé al trabajo para enseñárselo a mis compis y casi no me dio tiempo de sacarlo del bolso; en cuanto lo vio Rosa, se lo quedó :)     


También con telas japonesas del mismo estilo, estos dos monederos para una madre y una hija...
 



El que viene ahora es un monedero que hice para la mujer de un buen amigo, con forma de taza de té, inspirada por los diseños de Patchwork Pottery. Tuve que hacerlo muy deprisa e improvisando, no tenía tiempo de comprar el patrón y hacerlo como se debe, así que me lo tuve que inventar, pero quedé bastante satisfecha con el resultado.     



El próximo, un neceser/estuche hecho con los orillos (en inglés selvages), ya sabéis, los filos de la tela que siempre recortamos y muchas veces descartamos.... pues que sepáis que nunca hay que tirarlos.... si no vais muy apretadas de medidas, lo mejor es recortarlos como mínimo de una pulgada de ancho, es decir, metiéndonos un poquito en la parte "buena" de la tela. Se pueden aprovechar luego cosiéndolos entre sí, queda muy muy chuli. Este estuche que os enseño yo era sólo una prueba rápida, hecha sin mucho cuidado y sin seguir la técnica recomendada (yo cosí al estilo tradicional en vez de superponiendo los márgenes) sólo para ver el efecto, pero si os dais una vuelta por la red veréis auténticas maravillas... buscad en imágenes de google "selvage patchwork" o "selvage quilts", y disfrutad.... Uno de los blogs dedicados que guardo es http://selvageblog.blogspot.com.es/ y en Pinterest también podéis hallar una buenísima fuente de inspiración. 



El de ahora es un neceser que le hice a mi madre recientemente... está hecho con un mini charm pack y algo de tela adicional para el forro y la tira del asa, así que si tenéis un paquete de 2.5" y no sabéis qué hacer con él.... un neceser como este puede ser una buena opción ;). 



No me matéis, debéis estar saturadas ya .... pero es que el otro día le estaba enseñando fotos a otras mamis en el intermedio del partido de fútbol de nuestros hijos y me dijo: "Pero ¿cómo es que todo esto no lo has colgado ya en el blog?" Así que os tenía que poner al día... 

Besos y feliz semana de castañas y boniatos. 

Su

jueves, 17 de octubre de 2013

Tutorial: Calabazas de tela para decorar en otoño


Hola compis costurer@s.

Hoy os traigo un tutorial fácil fácil, con poca costura a máquina, rápido de hacer y muy, muy otoñal. No sé a vosotras, pero a mí me chifla el otoño, y también todo lo que representa: las castañas asadas (con anís del Mono o con ratafía), las setas, pasear con mi perro por la montaña en esta época del año, deleitándome en los colores y en los olores, coger piñas caídas y encender con ellas la chimenea cuando empieza a hacer frío... Sí, nací en octubre, y eso se nota. Por eso me gustan las calabazas, las hojas secas, y todas las representaciones artísticas de esta estación. Y tanto si sois de Halloween o de la Castañada, o de las dos, si os gustaría dar un toque otoñal a vuestra casa o al cole de vuestros niños con un objeto decorativo económico y handmade, ahí va un tutorial para hacer una calabaza de tela (o varias, que son adictivas). Este tutorial no es sólo mío, está basado en éste otro, pero como sé que no todo el mundo habla inglés, os lo he preparado en castellano por si os facilita un poco la vida, adaptándolo a mis preferencias. 

Los "ingredientes"  que necesitáis para hacer una calabaza son:
  • Un trozo de tela el doble de alto que de ancho, por ejemplo, 9x18" (o, lo que es lo mismo, unos 23x46 cm). Un fat quarter, por ejemplo, sirve :) . Ojo: no es necesario que esta tela sea de calabazas, ni naranja chillón, ni marrón, ni nada de nada, aunque, naturalmente, podéis ser fieles al modelo original y escoger estas tonalidades. Pero yo he visto por la web calabazas de hojas, de flores, de topitos, de todos los colores... y todas, absolutamente TODAS son deliciosas. 
  • Un trozo de tela para hacer el rabito de la calabaza. Pensad que tiene que ser proporcionado al tamaño de la calabaza. Para la mía de 9x18, el rabito está hecho con un trozo de tela de 5x5, quizá más pequeño también iría bien, a vuestro gusto. Otra opción es no hacerle el rabito de tela y utilizar un trozo de rama, ¡todo vale!
  • Tela para hacer las hojitas. También podéis utilizar fieltro o lana, como son tejidos que no se deshilachan os darán menos trabajo. Pero si queréis utilizar tela de algodón, entonces necesitáis un trocito de 4"x3" aproximadamente para cada hoja. Si tenéis un charm pack de franelitas, por ejemplo, lo podéis utilizar para esto.  
  • Hilo de torzal. Como ya sabréis es un hilo súper resistente, el mismo que utilizamos para coser los monederos de boquilla metálica. 
  • Una aguja normal y otra de agujero grande y muy larga. Una de lana es perfecta para esto. 
  • Floca (material de relleno de muñecos)
1.- Vamos a hacer la calabaza: 

En primer lugar, doblamos por la mitad el trozo de tela principal para formar un cuadrado y cosemos el lado opuesto al doblez. De esta manera tendremos "cerrados" los laterales y "abiertos" los extremos superior e inferior.




Enhebramos la aguja normal con el hilo de torzal y no hacemos nudo. Dejando un cabo larguito en el principio para que no se nos escape el hilo, cosemos a mano el lado superior, uniendo ambas caras.



Cuando lleguemos al final dejamos también unos cm. de hilo de margen y cortamos. Ahora estiraremos de los dos extremos del hilo lo máximo que podamos, y ataremos fuertemente con varios nudos para asegurarnos que nunca se nos aflojará.



Truqui: si queréis aseguraros de que un nudo nunca se va a escapar o aflojar, si, a la primera vuelta  pasas el cabo de la derecha por encima del de la izquierda, a la segunda hazlo a la inversa, pásalo por debajo. Repite el proceso.



No hace falta que cortes los extremos del hilo, puedes dejarlos largos ya que quedan escondidos en el interior, no estorban y el cierre queda más seguro. Ya tenemos hecha la base de nuestra calabaza.

Volvemos del derecho e invertimos nuestra calabaza, dejando la base donde le toca estar.



Cortamos un hilo muuuuuyyyy largo de torzal. Para nuestra medida, dos metros aproximadamente. Sin hacer nudo en el extremo, y dejando un cabito largo al principio, procedemos a pasar un pespunte a mano (como si fuera un embaste) a toda la circunferencia que nos queda sin coser, que será la parte superior de nuestra calabaza. Ojo, aquí no hay que coser las dos partes juntas sino pasar un hilo por toda la parte superior, hasta llegar al punto por donde hemos comenzado. 



Rellenamos nuestra calabaza de floca.



Truqui: si tenéis muchos restos de guata que no podéis utilizar para nada más, porque son demasiado pequeños, también los podéis utilizar para rellanar pero os aconsejo que primero os entretengáis en "abrirlos" un poco, es decir, en estirarlos y deformarlos para quitarles un poco de la rigidez y que luego no se noten bultos raros en el relleno ¿ok?.

Cuando estemos satisfechas con el relleno estiraremos de los dos extremos de hilo para cerrar la boca retando el relleno hacia dentro, lo más que podamos. Pensad que cuanto más cerradita quede la abertura, mucho mejor resultado obtendremos.


Volvemos a fijar nuestro cierre haciendo varios nudos tal y como os he explicado antes, y para acabar de rematar, daremos varias puntadas (bastas, no hace falta que sean super finas ya que quedarán ocultas por las hojas y el rabito), de lado a lado del pequeño agujerito que nos habrá quedado, yo al menos lo hago así, y aseguro mi calabaza a prueba de niños futboleros :).



Bien, esto es muy importante: Sin cortar el hilo, y cambiando de aguja a la larga a que hacíamos referencia al principio, vamos a darle gracia a esa especie de pelota que ahora mismo tenemos entre nuestras manos. Insertamos la aguja por el agujero de la parte superior y la tenemos que sacar por el punto más céntrico de la base, es decir, del culete.



Una vez hemos sacado la aguja por el otro extremo rodeamos la calabaza con el hilo por fuera y repetimos la operación, eso sí, estirando del hilo todo lo más que podamos para que quede marcado el "gajo". Pensad que de este proceso dependerá que nuestra calabaza no parezca un balón de básquet.



Es decir, clavamos la aguja por arriba, la sacamos por abajo, estiramos, volvemos a clavar arriba y volvemos a sacar por abajo, pero ahora pasamos el hilo por fuera por el lado opuesto al de la primera vez, volvemos a meter por arriba y volvemos a sacar por abajo, estiramos de nuevo muuuucho, rodeamos por fuera justo en el medio de las dos primeras veces, clavamos por arriba, sacamos por abajo, y bordeamos justo enfrente. ¿Consigo explicarme? Se trata de ir marcando las rallas verticales que tiene una calabaza de verdad, así que hay que repetir este proceso hasta que nuestra preciosa calabaza quede finalmente dividida en 8 preciosos gajos. No ha costado tanto, ¿verdad?. Y tenemos que acabar justo donde empezamos, con la aguja y el hilo en la parte superior.




Rematamos bien, como al final de cualquier costura, asegurándonos de que nuestro hilo no se va a escapar jamás de los jamases. A mí para este proceso, me va bien volver a cambiar de nuevo a una aguja más pequeña.



Ok, ya hemos acabado la parte más "tricky". 

2.- El rabito de la calabaza: 

En cuanto al rabito, en primer lugar, queda chulísimo por ejemplo utilizar una ramita de verdad, fijándola a la calabaza con un poco de silicona líquida. Naturalmente, en este caso, tendremos que esperar el tiempo indicado en las instrucciones para que se seque del todo. También podéis hacer el rabito con tela, algodón o franelas, como más os guste. En cualquier caso, si lo hacéis de tela, el procedimiento es el siguiente: 

Doblaremos el trozo de tela por la mitad, encarando los derechos, y dibujaremos por el revés algo parecido a esto. Repito: tened en cuenta que el tamaño ha de ser proporcionado a nuestra calabaza.



Ahora coseremos a máquina dejando la base del rabito sin coser (por algún lado tenemos que girar ¿no?). Recortamos dejando un margen no muy grande y giramos.



Rellenamos con floca.


Remetemos un poco hacia dentro la base (como para hacer un dobladillo) y cosemos con un pespunte para asegurar todo en su sitio.


3.- Las hojas: 

Aquí podemos utilizar una tela que no se deshilache, como por ejemplo, el fieltro o lana de verdad, o incluso forro polar. En este caso os ahorraréis trabajo, porque sólo tendréis que dibujar las hojas en la tela elegida, y luego recortarlas con unas tijeras o cutter en zig zag. De esta manera vuestras hojas serán super auténticas. Pero si las queréis hacer de tela de algodón, seguiremos el mismo procedimiento que para el rabito, sólo que el dibujo que haremos tendrá forma de hoja (obviamente) y prescindiremos del relleno.



Una vez tengamos hechas nuestras hojas se tratará de coser las hojas y el rabito a la parte superior de nuestra calabaza, aquí cada una que use su mejor técnica: punto escondido, pespunteado clásico, tanto da.... mientras esté bien hecho, va a quedar bonito igual.





Ahora ya tenéis vuestra calabaza terminada. Naturalmente la podéis decorar un poco más, con un lacito de rafia, o con cordoncillo rústico... esto ya os lo dejo a vuestro libre albedrío.  También podéis hacer dos o tres, de diferentes tamaños , y ponerlas todas juntitas en el rincón que queráis decorar. Chuli, chuli. Os aconsejo que os deis una vuelta por Pinterest, vais a ver las maravillas que hace la gente. 

Bueno, y eso es todo. Espero que os haya gustado este tutorial y que si hacéis alguna calabaza gracias a él, me la enseñéis, que me hará mucha ilusión. 


Un besazo y feliz semana. 

Su