sábado, 19 de julio de 2014

Hexies love

Hola hola. ¿Qué tal el finde? Calorcito ehhhhh.... y las vacaciones supongo que cerquita ya... en mi caso, en tan sólo quince días empezaré a disfrutar de cuatro semanas de descanso (en casa, eso sí) con la familia. Son pocas, pero la vida está asi de mal montada, qué le vamos a hacer. A ver si mi tío Siscu consigue que nos toque la lotería que hacemos juntos y nos podemos jubilar bien los dos, ¿eh tito?

Bueno y hablando de las costuritas hoy os traigo algo diferente... porque no es nada terminado.

No sé qué nos pasa a algunas que pese a que tenemos mil proyectos empezados siempre queremos empezar alguno más. Así, cuando nos entra un apretón de esos tengo-que-hacer-esto-pero-ya, hay que ponerse sí o sí. Hay que decir que herramientas como Pinterest, o ser seguidora de millones de blogs o tener amigas que te enseñan por whatsapp continuamente las cosas tan monísimas que hacen, no ayuda. Porque ni en ocho vidas de persona humana juntas sin hacer nada más que coser nos daría tiempo a coser ni la mitad de los pines, tutoriales, favoritos, ni patrones comprados fotocopiados o de los libros que tenemos. Pero como digo, siempre encontramos una excusa para "necesitar" un nuevo esto o aquello o da igual lo que sea pero tengo que empezar a coser algo a mano que no necesite pensar, que se pueda hacer denoche, en el sofá, o en la playa. Y de esta necesidad mi último apretón: Empezar a usar los hexágonos de una pulgada que compré en Sitges con la única finalidad de gastar retalitos de tela que guardo desde que empecé a hacer patchwork en una cesta en la que ya no cabe ni uno más. ¿Y qué será?, me preguntan. Pues no lo sé, de momento monto y uno hexágonos sin ton ni son, hasta que me harte. Aún no he repetido ninguno, y aún no he cortado ninguno de una tela que no sea un restito de la cesta :) Ya veremos si progresa adecuadamente.






Repito, no sé en qué se va a convertir este conjunto de hexágonos, lo haré crecer un poco más, quizá lo cuadre, decidiré sobre la marcha. 

Por si alguna se quiere iniciar en esto de los hexágonos o hexies, como les llamamos algunas cariñosamente, deciros que la técnica es muy facilita, tanto si los haces con plantillas de papel, como con las de plástico, aunque claro, si pruebas estas últimas estás perdida, porque ya no querrás los papelitos nunca más, porque da mucha pereza recortar las plantillas. Y además son superadictivos, como comer pipas, igual, cuando empiezas no puedes parar. Yo desde hace un par de años, en la feria de patchwork de Sitges, compro uno o dos paquetes de plantillas a Foltvilag , que es quien las produce. Ver trabajar a la chica con las plantillas es alucinante, aunque cuesta, porque su stand siempre está lleno a reventar. Yo tengo hexágonos de tres medidas diferentes y también rombos. 


Y ya tengo decidido que para el año que viene le voy a comprar plantillas de apple core y de roof tile, que me tienen loca desde que las vi. La primera vez que utilicé estos plásticos fue con unos hexágonos bastante pequeñitos que apliqué en este monedero y desde entonces soy adicta. Claro que la influencia de Paz Giral no ayuda, claro está, que tiene el facebook revolucionado encontrando hexágonos en las cosas más inverosímiles. En mi vida he visto a alguien con más amor por los hexágonos, y lo peor, nos está contangiando a todas. De hecho, mañana mismo voy a mi segundo curso con ella, otra vez en Authen-tic esta vez es de acolchado a mano con cuchara, (sí, lo que habéis oido) y técnicas y trucos para usar las plantillas de plástico de que os vengo hablando todo el rato... ¿cómo iba a perdérmelo? Pero sobre cómo vaya este monográfico que tanto promete... os hablaré en otro post.

Besitos y felices próximos días. 

Susana
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